Sinopsis: por error, un joven promiscuo invita a su casa a un delincuente al cual mata.
UN MUERTO EN CASA
Capítulo 1
Esta
es la primera vez que hablo sobre esto, necesito sacarlo de mi mente, tengo un
puto cadáver enterrado en mi patio, y su fantasma me acosa sexualmente. He
bajado 5 kilos del puro insomnio.
Entre
al Chat, era sábado en la mañana, estaba aburrido y buscando algo de sexo para
pasar el rato, di con un tipo de la Victoria dizque activo que la tenía de 18
cm.
En aquella época estaba pasando mi etapa más
promiscua, así que le dije para “hacerlo”, el pata aceptó venir a San Juan de
Miraflores, quedamos en un paradero a las 9 pm. En persona no era la gran cosa
la verdad, era uno de esos cholones fortachones, pero bajito, nada es perfecto,
estaba desilusionado, pero no me hice el de rogar. A veces hay que aceptar lo
que la providencia nos envía y no quejarnos.
Capítulo 2
Tomamos
rumbo a mi “sitio”, pero ¡Oh sorpresa! las luces de mi casa estaban prendidas,
mis padres quienes creí en una fiesta habían regresado temprano ¡Mierda! una
vez más me valí de mis argucias para hacer pasar a mi amante de turno sin que
nadie se diera cuenta. A hurtadillas y en la penumbra lo hice entrar por mi
sala hasta guiarlo a mi patio trasero, en el trayecto se ganó con todas las
comodidades que tengo en mi jato, que
es la casa más parada del barrio.
Lo llevé
al cuartucho del jardín posterior, mi “matadero” favorito, pues en verano ahí
es más fresco y cómodo, además de muy privado, nadie va ahí, es como un depósito
alejado de las miradas de los vecinos sapos, que ya más de una vez se han
ganado con mis orgías.
Bueno,
estaba oscuro, pues no hay luz eléctrica, allí tendí una frazada sobre el frío
suelo de tierra ya que ni piso tiene, seguido saqué la marihuana de mi bolsillo
para ponernos cariñosos y empezar a socializar más de cerca.
Capítulo 3
Nos
desnudamos y, como bien creí antes, el resultó un estafador, porque terminé
penetrándolo yo ¡PLOP! Soy moderno no pierdo. Tuvimos sexo duro, golpes y
mordiscos de por medio, pero sin dejar marcas, me recosté a su lado y quedé
dormido por la faena.
Cuando
abrí los ojos el tipo estaba bien parado y calato aun, de espaldas a mí hablaba
por cell con alguien, le decía que estaba dentro de una buena casa y que podían
vaciarla esta noche; ¡Mierda! había llevado a un ratero a mi casa, la cagué
¿Qué hago para detener a este intruso? lo único que se me ocurrió es callarlo
inmediatamente antes de que diera la dirección de mi vivienda a sus secuaces.
En la
oscuridad traté de coger algo contundente, tomé un ladrillo y rápidamente me
paré y aproveché para zamparle tremendo golpe en la nuca al malhechor, el pavo cayó
al suelo como muerto, así me pareció.
Capítulo 4
Me le
acerqué y le toqué la cabeza, había mucha sangre, se me pasó la mano y lo
descerebré, palpé algo espeso que le salía del cráneo, ¡aj! una cosa asquerosa.
Sí, lo
maté, pero ¿Qué hago? ¿A quién recurro? con qué cara voy a ir donde mis padres a
mostrarles un desconocido desnudo y muerto en la casa, se enterarían de que soy
gay, ellos me perdonarían hasta el homicidio, más nunca el que su hijito mimado
sea un cabro arrecho. No se me ocurría ninguna idea de cómo convencer a mis papis,
estaba solo en esto.
Amanecería
en 5 horas, tomé una lampa que hallé y empecé a cavar lo más rápido y
silencioso que pude, el cuarto que está al lado de mi patio tiene piso de
tierra, así que la tarea fue fácil, cuando hube terminado la sepultura tiré ahí
el cuerpo del imbécil ese que se quiso pasar de listo, mira que venir a
aprovecharse de mí, después de que la pasamos tan bien, hasta le había hecho
una mamada sin condón.
Capítulo 5
Bueno,
cuando lo vi tirado como caca en el hoyo me pareció moribundo, sus ojos
lagrimeaban y hasta puedo jurar que movía los labios, fue espeluznante; pero ya
era muy tarde, empecé a tapar el hoyo, la primera cobertura de tierra se la tiré
en la cara, así sería menos dramático. Me deshice de las otras evidencias, la
ropa, los preservativos usados y el papel higiénico manchado, con su cell si me
quedé; pero rompí el chip. La tierra se veía algo removida, la emparejé y tiré
muchas cosas que encontré para disimular, recién ahí me sentí aliviado, ojos que
no ven corazón que no siente.
Me quité
la suciedad bañándome y me fui a mi habitación y dormí como nunca, como un
muerto.
No me
culpen por lo que pasó ¿Qué hubieran hecho ustedes, ah? Estoy más que seguro
que si hubieran estado en mi lugar y en las circunstancias en las que se dieron
habrían hecho exactamente lo mismo, además el perro ese se lo busco, un maricón
menos, nadie lo llorará.
Capítulo 6
Creía
que todo había terminado, pero me equivoqué, mi drama apenas iniciaba, ya me
había olvidado del pequeño incidente, cuando empezaron a suceder cosas extrañas
en casa, la tele cambiaba de canal constantemente, los objetos cambian de
posición, resumiendo algo así como la película Poltergeist.
Mi
madre cree en espíritus y esas huevadas de ultratumba, está convencida de que
están penando en nuestro hogar. Como nosotros vivimos en Lima Sur y los viejos
dicen que por esta zona se peleó una guerra, no sé por qué, ni cuando, en fin,
mis padres piensan que son esos soldados muertos los que están penando; pero yo
se la verdad.
No les
tomé mucha importancia a esos hechos paranormales, soy muy desordenado, así que,
si los objetos cambian de lugar, ni cuenta me doy, en cuanto a la tele, pues no
veo mucha, hay pura basura desde que nos cortaron el cable, además no paso
mucho tiempo en casa, solo voy a comer, cagar y dormir.
Capítulo 7
Ahí es
donde si me jode este Gasparín, así es como lo he bautizado, porque su
verdadero nombre se me olvido. Trato de dormir, no obstante, siento que me
jalan las sábanas, normal, por el calor veraniego hasta lo agradezco; pero
luego empiezo a sentir como si respiraran sobre mi nuca, eso al principio me excitó,
pero luego empecé a sentir como si alguien se me tirara encima; mas no hay
nadie, siento el peso de Gasparín sobre mí, siento su calor, su intenso olor a
azufre.
He
puesto mentitas en mi habitación; sin embargo, ese hediondo olor a desagüe no
se va, con el transcurso de los meses la cosa va poniendo más íntima, una de
estas noches me violará, como en esa película “El Ente”, no sé qué hacer, ahora
si se ha tornado molesto “El Señor Don Difunto Muerto que ya Falleció”.
Por si las
moscas, en mi mesita de noche tengo lubricante y condones de sabores, el estará
muerto, pero yo no, ¿Y si me contagia algo?, quizás alguna I.T.S.
fantasmagórica, no mames el que pierde soy yo.
NOTASdelAUTOR
Los
peligros del mundo actual van en aumento y no queriendo ser alarmista la
situación parece no mejorar, sumado esto a la inmoralidad e irresponsabilidad
del ambiente, todo hace suponer que historias como la que acabo de compartir
con Uds. serán pan de cada día en los periódicos chicha.
Cuando
recién exploraba mi homosexualidad por el ya lejano 2007, mi único contacto con
el ambiente era el desaparecido LatinChat, donde concertaba citas con patas
para tener sexo, pero como era muy tímido no me atrevía a ir a un telo,
prefería llevarlos a mi casa, así que este relato está inspirado en un hecho
real, en la primera vez que hice esto, muy desconfiado pero arrecho tuve que
arriesgarme y llevar Michell mi primer amante a mi casa, todo resultó bien,
pero recomiendo no arriesgarse chicos.
Yendo más
allá de lo escrito, esta fue mi opera prima donde ejercité ese humor negro que
caracterizó mis posteriores entregas,




