lunes, 7 de junio de 2021

El Sauce Celestino

Prefacio:

Prefiero llorar escuchando música sad a fin de lubricar mis ojos secos, que seguir enriqueciendo a la Industria Farmacéutica comprándoles lágrimas artificiales.

Al terminar esta introducción les compartiré, un párrafo que me inspiró la canción O Willow Waly, banda sonora de The Innocents, (1961), estelarizada por la olvidada de los Oscar:

Deborah Kerr
 

Actriz británica quien, pese a ser 6 veces nominada, solo consiguió hacerse con una Estatuilla Honorífica por su magistral carrera interpretativa ya en el retiro de su vejez.

Sin más:  

El Sauce Celestino

Nos amamos bajo la alcahuetería de un sauce llorón.

Ahora, con el corazón partido, por enésima vez,

alimento con mis lágrimas ese mismo árbol,

quien me consuela con la trillada mentira:

- Algún día aquella criatura felina regresará a ti.




Padre e hijo león

Mi padre, al tener el "Complejo de Cronos": que define a una figura de autoridad, la cual temerosa de ser reemplazada por un subordinado, asume una hostil represión hacía ellos; en alusión al mito del titán Cronos, el cual devoraba sus vástagos recién nacidos para evitar ser destronado como Deidad Principal. 

A medida de que me iba haciendo adulto, y mi padre envejecía, se ensañó conmigo como con un hijastro. Pues es bestial, como aquellos leones alfa que, por instinto, destierran a los hijos machos de sus manadas. Abreviando, como es natural, el león joven ganó. El anillo que robe a mi padre ha vuelto a mí tras creerlo perdido. Es uno baratísimo, pero encierra un simbolismo que eleva su valor: el viejo león rugió, pero no pudo hacer que se lo regresase. 

El coqueto "Nenya" aguardó a que ordenase mi leonera para volver a ocupar su lugar favorito: mi anular izquierdo.